
7 de Agosto de 2026
El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) se convirtió en la primera institución de investigación aplicada de la región de Magallanes en establecer un convenio de colaboración con el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El acuerdo forma parte de nueve convenios suscritos por el servicio con instituciones nacionales, con el propósito de enfrentar de manera coordinada los desafíos de conservación en Chile.
En el caso del Cabo de Hornos, la colaboración permitirá aportar información científica subantártica para la toma de decisiones y avanzar en objetivos estratégicos institucionales, como la rezonificación y ampliación de la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, el fortalecimiento de la gestión de sus áreas protegidas y la generación de conocimiento que permita compatibilizar la conservación con actividades productivas locales, como el turismo sostenible y la pesca artesanal.
El Cabo de Hornos alberga una biodiversidad subantártica excepcional y constituye una de las zonas del planeta con menor impacto directo de la actividad humana. Por sus características geográficas y ecológicas, representa un territorio estratégico para la investigación científica, la conservación y el desarrollo sostenible de Magallanes.
“El principal desafío es implementar áreas protegidas y compatibilizarlas con la economía local y la conservación de la biodiversidad subantártica. La economía y la sustentabilidad van de la mano: ambas son básicas para el bienestar de la región de Magallanes a largo plazo”, comentó Eduardo Barros, profesional asociado del CHIC.
El trabajo conjunto, además, busca contribuir a la consolidación de un amplio corredor biológico que se extiende desde el sur de Tierra del Fuego hasta el mar de Drake, articulando conservación, investigación aplicada y desarrollo sostenible.
“Esta firma refuerza una trayectoria de más de dos décadas de trabajo de investigadores y equipos asociados al CHIC, que han apoyado a Conaf en la elaboración de planes de manejo, el levantamiento de líneas de base, la gestión efectiva y la promoción del turismo sostenible en áreas protegidas de la región”, agregó Barros.
A través de este convenio, el CHIC fortalece su papel como articulador científico entre la investigación, las instituciones públicas y el territorio, aportando conocimiento aplicado para la conservación efectiva de la biodiversidad subantártica y para un desarrollo productivo compatible con la protección ambiental en la región de Magallanes.



