
La Dra. Judith Pardo dictando su charla.
Más de 13 mil kilómetros son los que separan a Punta Arenas con Heidelberg, Alemania, pero esa distancia no es impedimento para un interés en común: la paleontología en la región de Magallanes y la Antártica Chilena. Eso fue parte de la charla de la Dra. Judith Pardo Pérez, durante su visita y en la que conversó sobre los más de 20 años de investigación en el sitio paleontológico del glaciar Tyndall, ubicado en Última Esperanza.
El encuentro que contó con la participación de la comunidad de la Universidad de Heidelberg, es un ejemplo del vínculo entre Alemania y la Patagonia, al igual que su estadía de investigación en el Museo de Historia Natural de Stuttgart, (financiado por el proyecto FONDECYT de Iniciación 11240506) y que forma parte de un convenio de colaboración entre esa entidad y la Universidad de Magallanes (UMAG), donde es académica y también el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), en su rol de investigadora asociada.
Para Pardo, la internacionalización de una investigación no es solamente ir al extranjero a dar una charla, sino que consiste en establecer relaciones científicas duraderas, compartir metodologías e infraestructura, formar a estudiantes y jóvenes investigadores, crear proyectos de investigación conjuntos y publicar los resultados, labor que ha efectuado con el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart desde hace ya diez años.
“También implica que los materiales y las preguntas que se desarrollan aquí desde Magallanes participen del debate internacional, en este caso sobre evolución, paleoclima, geobiodiversidad y cambios climáticos. Así que en ese sentido es importante relacionarse internacionalmente”, añade la académica.
Y ese interés en unir puentes con Magallanes parte de una base que desde la misma Alemania se indica, dice Pardo: “ellos encuentran que acá en la Patagonia hay un tesoro único a nivel mundial en cuanto a paleontología, sobre todo por el abundante y excelentemente preservado registro fósil que tenemos de los ictiosaurios los que están ayudando a responder preguntas claves sobre la evolución y la historia de estos animales a nivel global”.
De este grupo de animales, y en esta zona se encontró a “Fiona”, el primer ictiosaurio excavado completo en Chile y la única hembra preñada con una edad de 131 millones de años encontrada en todo el planeta. Sumado a lo anterior, el valor de la región a nivel paleontológico se sustenta en una geografía única y remota, y al ser una zona de compleja accesibilidad, existen lugares que nunca han sido prospectados, lo que abre la posibilidad de encontrar nuevas especies.

Muestra de ictiosaurio en el museo del Instituto de Geociencias de la Universidad de Heidelberg
En relación a ello, la Dra. Pardo destaca cómo la temática de los ictiosaurios ha avanzado en una línea de investigación desde la Región de Magallanes, transitando por Alemania para la adquisición de conocimientos específicos durante su doctorado y postdoctorado, estableciendo una colaboración internacional y regresando para establecerse en esta región austral, lo que generó gran atención en su charla. La paleontóloga enfatiza que fortalecer este vínculo permite dar a conocer las investigaciones y el conocimiento que se genera desde esta región y contar con colaboradores internacionales para desarrollar investigación específica en Magallanes.
“Relacionarse internacionalmente con otros centros de formación y universidades, también permite atraer a estudiantes de posgrado que vienen con otras perspectivas y capacidades a trabajar acá, a hacer investigación en altas latitudes. Mientras tanto, nosotros ofrecemos los materiales, el registro fósil y las preguntas específicas que se generan únicamente desde este lugar del mundo, por las particularidades que tenemos aquí, entonces claramente hay un interés de ellos de colaborar con nosotros en esta región austral”, agrega.
Por último, la Dra. Pardo recalca que el intercambio con instituciones académicas de Alemania puede enriquecer la formación de estudiantes magallánicos en temáticas específicas, fortaleciendo los grupos de investigación con capacidades regionales y avanzando en estas o nuevas líneas de investigación a nivel regional. El objetivo final no es que Magallanes sea vista únicamente como un lugar al que vienen investigadores externos a obtener datos, sino como un territorio desde el cual se produce conocimiento de relevancia mundial.



