
En la Embajada de Chile en Francia, el CHIC presentó su trabajo de monitoreo ecológico y conservación biocultural en la región subantártica, y la ampliación de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos ante la UNESCO.
París, octubre de 2026.- El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) participó en el Ciclo de Coloquios Chile–Francia «Ciencia para los Desafíos Globales: Fortaleciendo la Cooperación Científica entre Chile y Francia», organizado por la Embajada de Chile en Francia. En el panel «Resiliencia Climática: De la ciencia al impacto», el centro presentó más de 25 años de colaboración científica con instituciones francesas, iniciada en 2000 desde Puerto Williams.
El director de investigación, Ricardo Rozzi, expuso en línea junto a la investigadora Flavia Morello y a Eduardo Barros, coordinador de política ambiental del CHIC. La investigadora en arte y ciencia Violeta Gibelli asistió presencialmente a la Embajada.
«Cuando miramos el mapa con el sur hacia arriba, Cabo de Hornos aparece como una cumbre latitudinal, un punto crítico para monitorear el cambio climático global y, al mismo tiempo, para ofrecer un modelo de conservación», explicó Rozzi.
«Para la Embajada de Chile en Francia ha sido especialmente significativo contar con la participación del Cape Horn International Center en este primer Ciclo de Coloquios Chile–Francia», afirmó el embajador de Chile en Francia, Raúl Sanhueza Carvajal. «Este encuentro nos permitió visibilizar la calidad y diversidad de la investigación que surge de la cooperación entre nuestros dos países».
Un vacío geográfico en el monitoreo ambiental
El CHIC presentó tres líneas de trabajo. La primera responde a un vacío geográfico: la red internacional de sitios de investigación ecológica a largo plazo se concentra en el hemisferio norte, y a los 56° de latitud sur no existía ninguno hasta que el programa se instaló en Puerto Williams. Este trabajo, con investigadores franceses y el Instituto Milenio BASE a través del programa ECOS-ANID, se enfoca en bioseguridad y especies invasoras.
La segunda línea es la conservación biocultural, que integra humanidades, economía, cultura y ciencias naturales, y que ha dado origen a una serie editorial con diez volúmenes publicados. En esta línea, especialistas franceses han desarrollado trabajo arqueológico y antropológico junto a integrantes de la comunidad indígena de la Reserva.
De la investigación a la protección del territorio
La tercera línea traduce la investigación en conservación. Junto al Ministerio de Relaciones Exteriores y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, el CHIC presentará a la UNESCO, con sede en París, el informe técnico para ampliar la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, una propuesta que abarca unos 250.000 km² de superficie terrestre y marina.
Rozzi invitó a los participantes del coloquio a la V Conferencia Internacional Cabo de Hornos, que se realizará del 10 al 14 de mayo de 2027 en Puerto Williams, «un punto estratégico de observación» para consolidar la cooperación científica entre Chile y Francia.
«Esperamos que este encuentro sea el inicio de nuevas oportunidades de colaboración y que sigamos fortaleciendo los vínculos entre nuestras comunidades científicas a través de la diplomacia científica», agregó el embajador Sanhueza.



