
Ella es Tamara Contador, investigadora CHIC. Cada mes durante los últimos 15 años, junto al equipo de Laboratorio Wankara emprenden un viaje hacia el Río Róbalo para estudiar a las diversas comunidades de insectos que hacen de este río, desde el nacimiento hasta su desembocadura, su hábitat.
Libreta y lupa en mano. Se acercan y observan con detención mientras el sonido del caudal del río la acompaña. Tamara, recostada boca abajo, comienza a estudiar este microcosmos, trabajo que se extiende 15 años hacia el pasado.
Para determinar impactos del cambio climático en las comunidades de insectos y proyectar resultados a largo plazo, necesitamos estudios de largo plazo, sobre todo para comprender los efectos en la biodiversidad.
Sin embargo, durante estos 15 años de investigación, ya hay algunos apuntes en su libreta:
- Han detectado cambios a nivel de distribución geográfica de algunos insectos: La “Mosquita de la Cascada” -que vive en cascadas cercanas al nivel del mar- ha sido encontrada cercana al nacimiento del Río Róbalo, en niveles altitudinales más altos.
- Por otro lado, han detectado la aparición de especies que antes no estaban en la zona, como la chaqueta amarilla, tijeretas y abejorro europeo.
- Los insectos son muy sensibles ante los cambios de temperatura al ser ectotermos: su metabolismo depende de la temperatura ambiental. Sus reacciones o sus adaptaciones ante diversos cambios en su entorno, como la temperatura o la contaminación los convierte en una comunidad centinela ante los efectos del cambio climático.
Por ejemplo: «Los plecópteros son sensibles a la contaminación, podemos estudiarlos como indicadores de la calidad del agua»
En cada visita al río, Tamara puede comprender ciclos y eventos de vida de las comunidades. ¿Están eclosionando? ¿Están en la adultez? Son preguntas que puede responder durante estos terrenos.
- Un dato para compartir: Los ciclos de vida de las comunidades de insectos varían de acuerdo a la distribución geográfica:
Por ejemplo, los insectos que viven en los sectores más altos –como en el nacimiento del río a 600 metros sobre el nivel del mar- donde la temperatura promedio en el año es de un 1° C, tienen ciclos de vida más cortos comparado con la temporalidad de las comunidades que viven cerca de la desembocadura del río, donde la temperatura promedio anual es de 6° C.
Tamara Contador Mejías (PhD) es Investigadora CHIC, Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE) y Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores Australes (INVASAL). Además, es académica de la Universidad de Magallanes.
Sus líneas de investigación abarcan la ecología de ecosistemas dulceacuícolas subantárticos y antárticos; Ecofisiología ; Ética Ambiental y Filosofía Ambiental de Campo.
Esta historia fue escrita a partir de una entrevista realizada a Tamara por el periodista Rolando Martínez en Puerto Williams, Chile






